1981 – Glamour – “Imágenes”

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La decadencia de tu ciudad,
te ha destrozado y te vuelves a marchar.
Cuando regresas,
aun es peor,
todo ha cambiado y lo miras con temor.

La letra de Ya no vas a regresar bien podría pasar como una profecía de lo que ha sido Valencia en la ultima década. De una revolución musical que juntó en las salas de baile al Synth Pop, la música siniestra y los nuevos románticos. De un estilo musical con preponderancia de la electrónica, a los prejuicios de una imagen de juerga, drogas y Chimo Bayo. De conciertos como el de los Killing Joke en Barraca, a la huida de Depeche Mode de la feria de muestras por su pésima acústica y calidad espacial. De grupos como Glamour, Vídeo o Betty Troupe a […].

Entre esa extraña convivencia estilística, fue el movimiento de los Nuevos Románticos el que encajó perfectamente en la sociedad valenciana al ser considerado como un look muy “fallero”, como bien apuntaba el periodista musical Rafa Cervera. Su estética clásica y recargada casaba perfectamente con los principios de la indumentaria típica y el espíritu barroco de la fiesta de la ciudad. A comienzos de los 80, con las recién estrenadas libertades, Valencia necesitaba una revolución y grupos como Ultravox, Visage, los primeros Duran Duran o Spandau Ballet fueron la banda sonora de aquellos que liderarían ese movimiento.

Con este caldo de cultivo surge el grupo sobre el cual gira la ‘Escena Valenciana’. Luis Badenes (Voz), José Luis Macías (Teclados) y Remy Carreres (Bajo), procedentes de La Banda de Gaal se juntan con José Payá (Batería) y Adolfo Barberá (Guitarra), de Doble Zero para formar, entre finales de 1980 y comienzos de 1981, Glamour. Nombre, producción e imagen, Glamour lo tenia todo para triunfar, y así lo hizo.

Su primer álbum “Imágenes” llegaría a finales de 1981, tras un verano en el que alguna de sus maquetas ya circulaba por la noche valenciana. Podríamos estar ante un disco de tecno-pop New Romantics estándar, pero es imposible infravalorar la fecha en la que se publicó. En 1981 La Movida madrileña ya había eclosionado, pero eran pocos los trabajos de estudio que habían salido a la luz. La Mode aun no había editado “El Eterno Femenino“, las primeras maquetas de Oviformia-Sci no aparecierían hasta mediados de 1981, y ese mismo año se editarían “Neocasal” y la “Edad de los Colores”, de Tino Casal y Azul y Negro respectivamente, por citar grupos similares. A nivel internacional, tanto Duran Duran como Spandau Ballet sacarían sus primeros álbumes en 1981, lo que pone en valor la precocidad de la propuesta del grupo valenciano.

A1 Imágenes 3:38
A2 Danza de máscaras 2:54
A3 Ella quiere más 3:45
A4 No llores junto al estéreo 3:28
A5 No tienes fé 3:55
B1 En soledad 3:39
B2 Ríes y callas 3:19
B3 Glamour 2:37
B4 Ya no vas a regresar 2:42
B5 Mirando la pared 3:37
B6 Aventura solitaria 2:35

Imágenes es un trabajo elegante, glamouroso (nunca mejor dicho) y contundente, como aquel Journeys to Glory de la banda de Tony Hadley. José Luis Macías, probablemente el líder creativo de la banda (solo hay que ver su participación en proyectos simultáneos y posteriores como Ultima Emoción o Comité Cisne) es quien, a través de sus teclados y sintetizadores, genera la magia de este álbum. Como si de Nick Rhodes (teclista de Duran Duran) se tratase, José Luis, junto al productor Esteban Leivas, crean el mayor hit del pop valenciano, la homónima Imágenes, con una melodía de sintetizadores pegadiza y memorable como base. Todo ello aderezado por la voz y el look Bowie-esco de Luis Badenes, el cual hacía estéticamente creíble la propuesta musical de Glamour.

El resto del álbum camina entre el Synth Pop elegante de Ultravox, Spandau Ballet, los juegos vocales de la nueva ola madrileña y la excepcional pareja de sintetizador y bajo. Entre las auras más oscuras Danza de Máscaras y Ella Quiere Más, y los ecos a Roxy Music en No Llores junto al Estéreo, saxo incluído. Los mejores momentos del álbum llegan cuando los sintetizadores cobran más protagonismo, ya sea en forma de solo melódico (No Tienes Fé) o como eje principal del tema (En Soledad). Esta canción es probablemente la joya de Imágenes y de la corta trayectoria del grupo. Letras sombrías y un puntiagudo sintetizador digno del tema Private Lies de Ultravox.

Aunque hay tiempo para baladas (Ríes y Callas), es el ritmo frenético de los teclados el que proporciona los mejores momentos de este disco. La instrumental Glamour demuestra el talento de José Luis Macías y de Remy Carreres con unas sintéticas melodías que recuerdan a Hablamos de Nosotros de Oviformia-Sci, y que, además, enlazan perfectamente con la intro de Ya No Vas a Regresar.

Las referencias a una maqueta de Oviformia (grupo considerado de vanguardia), que saldría al año siguiente, y lo avanzado de su música debe hacernos valorar a Glamour como grupo representativo del pop nacional, y no solo a nivel de la escena Valenciana. Una posición que, por meninfotisme, provincianismo, o simplemente falta de representación en los medios, no ha gozado en los análisis de la música española de los 80.

1982 – La Mode – “El Eterno Femenino”

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Tu piel se fundió con mi piel
y Bryan Ferry dijo ok,

Fernando Márquez “El Zurdo” siempre quiso ser Bryan Ferry. Temas como Stronger Through the Years o Avalon le hicieron cerrar el coto de su extenso e irregular comienzo musical con dos talentosos músicos como Mario Gil (Teclados) y Antonio Zancajo (Guitarra). Atrás queda su papel como integrante del grupo seminal de la Movida, Kaka de Luxe (1977), y su posterior ramificación, Paraíso (1980). Era el momento de sonar bien, de parecer un dandy, de que Bryan Ferry dijera ok.

1982. La Mode. Al margen del look del Zurdo, Los Roxy Music serían una influencia tal, que su nombre y su protagonista aparecerían en la que es la canción mas recordada del grupo, Aquella Canción de Roxy. Pero no solo de su estética vive el grupo. Antonio Zancajo, el músico mejor preparado del trío y al contrario que la mayoría de músicos de la Movida, era un enamorado de Dylan, del Rock de finales de los 70, de Robert Fripp y de Brian Eno y Phill Manzanera (Roxy Music). Junto al bagaje de Antonio y la inquietud tecnológica de Mario Gil, el Zurdo, lograría alinear una formación cuya riqueza musical estaba fuera de cualquier duda.

El Eterno Femenino es el elegante resultado de esta atípica mezcla. Un álbum redondo, conceptual, plagado de referencias cultas que funcionan como envoltorio pretencioso. El título del disco, sacado de “Fausto” de Goethe no es más que el caparazón de una colección de canciones sobre la mujer en las que sorprende cómo su música y su poesía son capaces de deshacer la ingenuidad de sus letras (Cita en Hawaii).

A1 Wild Puppets (We Love You So) 2:30
A2 Cita En Hawaii 3:19
A3 Aquella Canción De Roxy 5:43
A4 El Único Juego En La Ciudad 6:41

B1 Aquella Chica 4:03
B2 La Teoría De La Relatividad 4:28
B3 Las Chicas De La Inter 2:45
B4 Mi Dulce Geisha 3:42
B5 El Eterno Femenino 3:50

En lo musical, aparece la plasticidad tecnológica de Buggles y la dualidad bajo-sintetizador de OMD en Wild Puppets o el soberbio juego de melodías y la lírica de Aquella Canción de Roxy, el mejor tema del álbum. Una oda al libertinaje, propio de una sociedad con abruptos cambios sociales recién salida de una dictadura. Le siguen las refrescantes Aquella chicaLaChicas de la Inter, sonido que contrasta con las progresiones y el sinfonismo de El único Juego en la Ciudad y el frenesí y la variedad de registros de La teoría de la Relatividad. Sin embargo Mario Gil se guarda los mejores sintetizadores y las memorables melodías para el final, Mi dulce Geisha y el Eterno Femenino se convierten en el cierre perfecto a un trabajo plagado de inocente y a la vez sugerente poesía.

El Eterno Femenino, funcionará como registro de entrada del neonato en La Movida. Un disco maduro, con un sonido elegante al servicio de la ultima tecnología y una imagen glamourosa. Mucho estribillo pegadizo y avidez por quien haya disfrutado de la música de los 80 y su esencia Neo romántica (Ultravox). Eso sí, como buen álbum en su contexto, con su punto de pretenciosidad, pedantería y autocomplacencia.